ChaXpert es el último proyecto en el que me he embarcado, junto con la agencia WOM. Se trata de un buscador semántico de expertos. La cosa funciona tal que así: Tú haces una pregunta al buscador, el buscador analiza la pregunta y te devuelve como respuesta dos cosas: Personas que pueden ayudarte a resolver tu dudas y las posteriores; y las preguntas relacionadas a la tuya realizadas con anterioridad.

Esto mola, y mucho, porque separa información, que es lo que nos daba internet, de conocimiento, que es lo que adquirimos las personas a través de la experiencia. Entonces es algo muy simple, si yo hago una pregunta a un sistema inteligente que cataloga de qué sabe la gente y (lo que es más importante) de qué sabe más esta gente, yo como usuario podré acceder a un modelo de cuasi-consultoría que al fin y al cabo es lo que buscamos más que mera información contradictoria que luego uno tiene que ordenar, priorizar y volver a ordenar para poder llegar a una conclusión que no siempre será acertada.

Hay otra cosa que mola mucho de ChaXpert y es que esté basado en chat. Existen otros buscadores semánticos de expertos, pero ninguno basado en chat. El chat te permite mantener una conversación sincronizada y rápida. Esto mola mucho también porque entonces puedo compartir mis razonamientos sobre la respuesta con el experto que me asesora y hacer preguntas secundarias para llegar a una conclusión más acertada. Y es que es un hecho el que cuando uno obtiene una respuesta, también se le plantean otras tantas nuevas preguntas.

Por eso me metí en ChaXpert y por eso creo que es un concepto que le va a resultar muy útil a la gente. Ahora mismo ChaXpert está en beta privada, y pronto saldrá ya en beta pública. Una beta no deja de ser una obra inacabada y que tiene errores en planteamiento, usabilidad, algoritmos… Pero con la de tiempo que llevamos en ello (unos 9 meses), creo que es la beta privada más pulida que se puede sacar. ¿Y qué esperamos de los usuarios? Que la usen, que les sea útil y que nos digan qué hemos hecho mal. Eso es lo que cuando llevas mucho tiempo dándole vueltas a algo dejas de ver, qué hemos hecho mal, y que la gente que llega de nuevas puede darte. Al fin y al cabo, se trata de perspectiva.

Y aunque esto suene a un rollo que os suelto hablando de mi libro, no es así. Lo que quiero es explicar qué estamos haciendo y conseguir que nos contéis cosas, qué extras os vendrían mejor, qué cosas no están claras, qué cosas molan, qué cosas dan auténtico asco… Yo no creo en la crítica destructiva, creo en críticas constructivas un poco exageradas, y que de todo se aprende…

¿Os animáis? ¡Pedidnos una invitación! :)

El Libre Albedrío es una de aquellas cosas que damos por hecho. Somos únicos e irrepetibles y, por ello, nuestras acciones están supeditadas finalmente a nuestros propios argumentos y raciocinios. Es algo que damos por hecho el que, pese a la existencia de agentes externos de los que recolectamos información para poder tomar una decisión (amigos, publicidad, experiencias anteriores, emociones, objetivos…), somos nosotros los que finalmente tomamos la última decisión de una manera única y completamente libre (y perdón por repetirme).

Las religiones, desde hace ya miles de años, hablan del Libre Albedrío como un dogma casi común (sin entrar en las incongruencias propias de las mismas) y, de hecho, nuestros modelos actuales de estado se basan en esa creencia de la libertad del individuo a la hora de tomar una decisión. Sin embargo, en el último siglo la ciencia ha hecho grandes avances y reforzado teorías que indican lo contrario. Los procesos cognitivos y neuronales del ser humano son mucho más complejos de lo que llegamos a comprender a día de hoy, pero una pequeña luz ilumina lo que parece ser un mundo por descubrir.

En 1961 Edward Lorenz tiene un percance con las ecuaciones de previsión meteorológica y comienza a gestar lo que ahora conocemos como Teoría del Caos. La Teoría del Caos “es la denominación popular de la rama de las matemáticas, la física y otras ciencias que trata ciertos tipos de sistemas dinámicos muy sensibles a las variaciones en las condiciones iniciales” según la Wikipedia. Esta teoría se ha aplicado a lo largo de los años en múltiples sistemas y ciencias, entre ellas las Ciencias Sociales, gracias a lo cual se ha sabido que las decisiones de los individuos están sujetas a complejísimos patrones, pero patrones al fin y al cabo.

Partiendo de esta base -que las decisiones individuales son predecibles matemáticamente ya que siguen patrones caóticos- podríamos aventurarnos a decir que el famoso Libre Albedrío ya es un poco más pequeño de lo que pensábamos. Si, somos nosotros los que decidimos, pero no somos tan únicos, imprevisibles e irrepetibles.

Por otro lado, en el campo de la neurociencia ha habido el reciente descubrimiento de las Neuronas Espejo en humanos y parte de su funcionamiento. Os recomiendo ver este capítulo de Redes que lo trata y en el que el propio Punset ya se pregunta sobre el Libre Albedrío. Las Neuronas Espejo son “una estirpe de neuronas que se activan en nuestro cerebro al observar acciones, emociones y sentimientos en los demás para sentirlos como propios” (via). Es decir, que son las culpables de la empatía y  de las habilidades sociales en general. Si en psicología ya se entreveía que gran parte de nuestro procesos sociales y vitales se basan en la imitación (e incluso el refranero popular, mucho más viejo que la psicología lo recogía con su “donde fueres, haz lo que vieres”).

Entonces, si nuestras decisiones siguen patrones matemáticos y nuestros procesos cognitivos hacen que funcionemos por imitación. ¿Qué espacio queda realmente para ese Libre Albedrío más allá del mero concepto o derecho? Ya que tampoco tengo todos los datos necesarios para llegar a una conclusión, me gustaría dejar este post acabar con esta pregunta abierta para ver si la discusión nos da un poco más de luz.

Apple nos ha sorprendido recientemente con la irrupción en el mercado de las Redes Sociales por partida doble con Ping y Game Center. Esta entrada sólo viene a demostrar el poco conocimiento que tiene Apple del nuevo mercado y de cómo hacer redes sociales útiles y usables.

Ambas redes pecan de lo mismo: escasa usabilidad y escasa utilidad. Se trata en ambos casos de redes completamente opacas y con capacidades sociales infradotadas -por ser benévolo-. Yo tengo 3 amigos en Ping y 2 en Game Center y mis amigos una media de 5 cada uno. ¿Por qué? Muy simple, hay que ir añadiendo amigos uno a uno y por email. ¿De verdad nadie en Apple ha pensado en la posibilidad de escanear tu agenda de contactos? En serio, MSN ya hacía esto hace 11 años. No pido que me dejen buscar amigos en otras redes sociales como Facebook o Twitter o que me permitan publicar fuera de Ping como ya hace Spotify, que es su competencia directa, sólo que me dejen encontrar a mis amigos sin pensar quiénes pueden tener perfil en su red social para buscarlos uno por uno a ver si hay suerte. ¡No tiene sentido!

Last.fm en sus inicios hace ya 5 años estaba dotada de más utilidades (y cuando digo utilidades me refiero a cosas útiles) que Ping en la actualidad. Igual les ha pasado con Game Center. Hace ya un tiempo que las redes sociales de juegos irrumpieron en el iPhone y el iPod touch. Redes como Plus u OpenFeint ya llevan un tiempo para que Apple haya podido fijarse en por qué funcionan bien.

En definitiva, estas versiones de Redes Sociales con regustillo a App Store y carencia de utilidades para que la gente las pueda usar no pueden ser consideradas más que una prebeta lanzada antes de tiempo con la esperanza de que no les coman más mercado los Facebooks, Last.fm, Spotify y demás. Sólo espero que Apple recapacite, contrate un equipo que entienda del tema y hagan algo útil de ambas redes, o que incluso unifiquen los contactos de una y otra, que tampoco sería mala idea.

Financial Times app para iPad

Llevo ya varios años teniendo iPhone y iPod Touch, ahora hace una semana que me compré el iPad. Una de las cosas que más uso de estos aparatos son las aplicaciones de publicaciones para ponerme al día en mis idas y venidas por la ciudad (de casa al trabajo, de camino a reuniones, cuando paro para el café…). Las publicaciones que más leo en el iPad, por ejemplo, son New York Times Editor’s Choice, WSJ, Financial Times iPad Edition, BBC News, La Vanguardia, ABC, Slate, Time Magazine, Wired Magazine y Forbes Investment Guide.

De estas apps, cada cual tiene sus más y sus menos pero si que hay características que hacen que lea más unas que otras. En este post trataré de enumerar ciertos puntos que creo que hacen que una app para una publicación sea exitosa y cómoda.

  1. Redes Sociales: Permitirme publicar fácil  y cómodamente una noticia en Twitter o Facebook me parece trivial. La utilización de oAuth permite que solo haga login la primera vez y así pueda compartir sin que me dé pereza tener que hacer todos los pasos. También el ‘tweet’ preescrito es importante: La aplicación de El Mundo, por ejemplo, no solo no te permite elegir qué va a poner tu ‘tweet’, sino que encima solo publica el enlace sin titular ni nada (ERROR!). A mi, la que me parece que mejor hace esto es la de New York Times, que utiliza un tweet tipo así “NYTimes: titular URL”. Esto deja claro el medio, de qué va el artículo y te deja espacio para poner un comentario personal. El Financial Times tiene un método bastante parecido solo que con botones (lo que te permite elegir el orden de los factores). Sin embargo otras son una auténtica odisea y por eso se comparten y leen menos.
  2. Navegación: Si de las apps de Wired y WSJ podemos aprender algo es de navegabilidad. Su formato digital difiere en poco de la versión en papel (lo que inexplicablemente es cómodo) pero utilizan muy bien la navegabilidad con gestos. En Wired, por ejemplo, pasas página con un gesto hacia arriba o abajo y cambias de artículo con un gesto hacia los lados. El WSJ utiliza este método para navegar entre secciones. Sinceramente, eso te hace la vida cómoda. El Mundo, en ese sentido también es un caos: Todas sus secciones salen en la portada dejando un porrón de titulares e imágenes dando sobreinformación visual y muy poca información real. El New York Times apuesta por la botonera al estilo del iPhone, y también es cómodo pero se cierra a tener menos secciones que en la web o en papel (supongo que por eso le cambiaron el nombre, porque no sale todo).
  3. Contenidos multimedia: Hay algo que me parecía una tontería y sin embargo disfruto mucho a la hora de leer una publicación, y es que tenga fotos y vídeos. WSJ, New York Times y Wired vuelven a parecerme los mejores ejemplos sobre el tema, tanto por uso como por utilidad de sus contenidos. Si hablas de que Obama ha dicho tal está muy bien el artículo y me lo leeré porque tendrá más información, pero déjame ver las declaraciones en video.
  4. Favoritos: Hay noticias o artículos que te han interesado pero no has podido ver con el detenimiento que querías. Algunas apps llevan una sección de “saved articles” pero eso a mi me parece que se queda corto. ¿Qué problema hay en añadir acceso directo a Read It Later o a Instapaper? ¡En serio, sería superútil!
  5. Comentarios: Muchos medios online tienen comentarios abiertos en su web, sin embargo no los permiten desde sus respectivas apps. Esto es un sinsentido completo. ABC, que yo sepa, es la única que te deja comentar y leer comentarios en los artículos. Yo nunca leo o comento en artículos de periódicos, pero hay mucha gente que si. ¿Qué sentido tiene dejarles sin un servicio solo por desde dónde te leen?

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Vía: BBH labs

Vía: Promotional Codes

The State of YouTube / Flowtown @flowtown.

Los inventos de la era moderna. Hazte la tecnología en casa.

Vía: Dani Muñoz

En los comienzos de lo que ahora es llamado Sociedad de la Información el SMS y el e-mail inundaron con una expansión hiper-rápida la forma en que nos comunicábamos. Casi al mismo tiempo, aunque con una introducción algo más lenta durante los primeros años, llegaron el chat (IRC) y la mensajería instantánea (IM). Esta nueva forma de comunicación digital requería de una sincronía en el tiempo, y los perfiles más precoces lo tomaron y aplicaron rápidamente para que poco después (2001-2003) el público de masas lo adoptara finalmente.

En el momento actual, los perfiles con más necesidad de cambio y de sentirse por delante tecnológicamente están volviendo atrás con el uso de herramientas asíncronas como Twitter o Facebook. “No es lo mismo, pero es igual” que dirían Martes y Trece. Esto se debe principalmente a la velocidad a la que vivimos en la sociedad moderna. La escasez de tiempo, que genera la dificultad para encontrarse en un mismo espacio de tiempo, es lo que provoca que el público esté tendiendo a preferir herramientas de comunicación asíncronas frente a las instantáneas.

Herramientas como el chat o el teléfono, que son mucho más ricas en información a la vez que más rápidas, han quedado relegadas a un segundo plano, dejando su espacio al e-mail para el amplio espectro y redes sociales para públicos más avanzados como trend-setters o early-adopters.

Sin embargo, a la hora de querer respuestas, el público sigue prefiriendo que éstas sean instantáneas y que le satisfagan (contesten o no a su pregunta). Es por ello que el chat sigue pudiendo tener espacio a la hora de que las empresas atiendan a sus clientes y las redes sociales pueden ser el punto de encuentro.

El social-CRM, pese a lo que los expertos y las tendencias actuales sugieren, no debe ser más que un nexo para la atención al cliente, un “DNI” universal con el que satisfacer a los clientes con mayor brevedad y desde canales que actualmente se explotan mucho menos de lo que el público realmente demanda.

Un Contact Center conectado con el departamento de marketing, ventas y IT, y que diera servicio tanto escrito como telefónico brindaría la oportunidad de poder realmente satisfacer las necesidades y problemas de un cliente concreto tanto en momento, como lugar y medio.

El perfil de un “Teleoperador multiplataforma” no debe, sin embargo, confundirse con con el de un Community Manager. El medio de trabajo no debe confundirse con las funciones: Al igual que un chofer y un piloto de carreras trabajan con coches sobre carreteras pero sus conocimientos y objetivos no son los mismos, el Community Manager y el Teleoperador Multiplataforma no tienen las mismas funciones.

El Teleoperador Multiplataforma deberá conocer la marca, sus productos y servicios, pero no ha de ser un perfil proactivo ni mucho menos de nivel alto. El Community Manager, sin embargo, si que deberá ser un perfil con conocimientos sobre marketing, estrategia digital y tendencias de mercado. Por tanto, la función del Community Manager será la de potenciar, escuchar y analizar las conversaciones sobre la marca.

De esta manera quedan separadas las funciones más masivas e inmediatas de las maketinianas que persiguen objetivos diferentes.

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