Los que me conocéis o leéis este blog de hace tiempo sabéis que soy un obseso por la sincronización y el acceso universal a mi información privada de forma segura. Pues bien, esto tiene su por qué y es que soy un auténtico desastre y aplico la norma básica del GTD (free-mind, all writen) hasta límites que rozan el talibanismo, no ya por productividad (que también) sino porque es la única forma de asegurarme de que me acordaré o tendré acceso llegado el momento. Lo que David Allen no tuvo en cuenta al escribir que todo estubiese en una PDA es: ¿Y si me olvido de la PDA o se queda sin batería? Pues ese es exactamente mi problema.
Por eso hago que todos los aparatos con los que trabajo tengan sincronizada la misma información y, por si acaso, me aseguro de que llegado el momento de tener que buscarla desde un equipo externo a mi, esté accesible. Pues bien, una vez dadas las aclaraciones al respecto, empiezo a numerar mis aplicaciones web esenciales:

- Remember The Milk: El gestor de tareas de los gestores de tareas (como ya conté en su momento), y no solo porque sea accesible por web y por móvil sino porque sincroniza con Windows Mobile, BlackBerry y iPhone (mediante aplicación nativa en los tres) y además permite compartir tareas y ordenarlas por categorías y etiquetas o tags creando un flujo de trabajo mucho más efectivo en el entorno laboral y personal. (more…)


Lo cómodo que tiene esta aplicación es que te permite llevar la contabilidad de las diferentes cuentas sin necesidad de abrir una hoja de Excel o un programa en tu ordenador, esto queda “on the cloud” (ais, ya empezamos con el f***ing cloud computing xD) y por consiguiente se puede utilizar desde cualquier aparato con conexión a internet y sin necesidad de instalar nada. Además, 

