¿Quién gana dinero con la venta de un móvil que supuestamente cuesta más caro producirlo que lo que cuesta en tiendas?

via Oink!
¿Quién gana dinero con la venta de un móvil que supuestamente cuesta más caro producirlo que lo que cuesta en tiendas?

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No os cuento nada nuevo, queridos amigos, cuando os digo que el de Community Manager es uno de los perfiles más demandados por las empresas y agencias en este momento. No os cuento nada nuevo cuando os digo que este perfil, pese a estar cada vez mejor definido, aún es un poco difuso. En un momento en que las agencias están asentando este tipo de comunicaciones y las empresas están comenzando a empaparse de cómo acercarse a sus clientes de una manera más eficaz.
Sin embargo este puesto en las agencias de comunicación tiene un problema y es que choca de canto con el departamento de Cuentas. Cuando el Community Manager es el encargado de hacer de nexo entre la comunidad alrededor de una marca y la propia marca y el departamento de Cuentas es quien coordina a esta marca con la comunicación, las responsabilidades de cada uno en este ámbito quedan, cuanto menos, difusas.
Es por ello que creo que, cuando la cuenta lo permita, lo ideal sería que el Community Manager fuera a su vez ejecutivo de cuentas llevando la coordinación y la comunicación alrededor de la marca. Obviamente, hay cuentas que llevan mucho trabajo solamente de cuentas y necesitan separar en dos entes comunicación y coordinación, aunque en estos casos sigue siendo necesario marcar claramente cuál es la línea que separa las responsabilidades de uno y otro.
Esta es mi visión sobre la problemática y la posible solución. Ahora me gustaría invitarte a ti, lector a iniciar el debate sobre cual es la separación entre Cuentas y Community. ¿Qué piensas de todo esto?
El otro día uno de mis socios me dijo, al ver mi agenda, que mezclaba mucho vida personal con mi “horario de oficina”. No lo voy a negar, casi me da un ataque de risa. ¿De veras queda alguien que trabaje en este sector y crea que tenemos un horario que cumplir? Todos sabéis que me gusta responder a los mails casi al instante y que cuando algo es urgente, es urgente. Por eso no me importa trabajar a las once o doce de la noche ya que puedo hacerlo.

Sin embargo hay cosas que no puedo hacer a las doce de la noche, como ir al banco a hacer alguna de esas gestiones que se deben hacer in situ o ir a pagar mi titulación universitaria, que aún no lo he hecho. Ese tipo de cosas se deben hacer en “horario de oficina”.
Realmente no es que no sea bueno marcarse un horario a cumplir, yo siempre he sido un defensor de ello. Pero si que creo que la utilidad de un típico horario de 9 a 18 ya no es tal:
Es por este tipo de cosas que creo que el horario de oficina, al igual que la izquierda y la derecha políticas, es una leyenda urbana en los días en que nos ha tocado vivir.
Imagen Creative Commons (CC) vía Esparta

Hoy Arsenio Escolar, director del periódico 20Minutos, ha publicado las estadísticas de una encuesta realizada a nivel interno en la redacción . La encuesta preguntaba a los periodistas sobre su percepción sobre la integración que se hizo de las redacciones del diario en papel y la digital. Según los resultados que el mismo Escolar ha publicado, la mayoría de los periodistas ven como positiva la integración y sus resultados.
Aunque lo realmente interesante para mi es esa minoría que cree que ha sido un “castigo” que ha aumentado su carga de trabajo sin beneficiar a la marcha económica del periódico. Esa minoría no es interesante porque su opinión sea ni más relevante, ni más cierta, sino por el simple hecho de ser negativa.
Me explico: que una parte de tu equipo (en algunas preguntas un 12% pero en otras llega hasta el 35%, lo cual ya es una parte algo más grande) piense que una de las medidas más innovadoras y más beneficiosas, según tu opinión como máximo dirigente y “capitán” del barco, que has tomado para la buena marcha de tu empresa lo que quiere decir es que algo ha fallado en la comunicación interna de las mismas. Esto puede ser debido a una mala comunicación de sus beneficios, a una mala motivación a la hora de ponerlas en práctica, a una mala formación acerca de las mismas o simplemente a que algunos empleados son unos zotes (que pasa en las mejores familias).
La aplicación de medidas y cambios en las empresas requieren una buena comunicación interna y un buen uso de las herramientas que para ello se hayan dispuesto. Esto a veces es la tarea más difícil para que se hagan las cosas y cumplir los objetivos de estas medidas.
Muchos se preguntarán que importarán las opiniones negativas en este caso si el porcentaje es tan pequeño en la mayoría de los casos. Pues bien, cuando trabajaba en Burger King Corporation, una de las cosas que aprendí fue que una mala experiencia vale lo mismo que 15 buenas. Cuando algo te agrada o a tu modo de entender va bien, simplemente sigues con ello sin plantearte nada más. Sin embargo, cuando algo no te gusta o te parece inútil, harás todo lo posible porque tu entorno comulgue con tu opinión. Según una encuesta realizada en Estados Unidos preguntándose por este tema, una persona que tiene una mala experiencia de usuario se lo cuenta de media a otras 20 personas de su entorno.
La mezcla de varias opiniones contrarias a una medida que toman sus posiciones desde diferentes aspectos de la misma (suponiendo que nos son los mismos los que contestan que no a unas cosas y a otras) puede expanderse rápidamente y más teniendo en cuenta que el ambiente en una oficina propicia ese tipo de actuaciones. Es por ello que es en esos momentos donde más y mejor uso se debe hacer de las herramientas de comunicación interna o aprovechar las nuevas tecnologías para aplicar alguna que mejore ese dialogo entre gerencia y empleados.
Acabo de enterarme a través del blog de Enrique Dans de que mis amigos de Mobuzz al final han conseguido financiación y que el próximo martes reanudarán su emisión habitual.
Sinceramente, yo dudé de que esto fuera posible. No por la calidad o viabilidad del proyecto, sino porque me parecía una cantidad muy grande para que la alcanzaran los usuarios únicamente.
Lo bueno que ha venido de ello ha sido el buzz generado en una improvisada campaña por sus fans y que les ha traído nuevos socios y partners que permitirán la continuidad de la compañía (para beneficio de todos, si me permitís la opinión).
Desde aquí quería felicitar a todo su equipo, de los que conozco a casi todos y a alguno considero hasta mi amigo, por esa semana de estrés e incertidumbre en conjunto con trabajo tenaz por salvar la compañía que fue pionera en lo que webtv en España se refiere.

Hoy leo en elEconomista que ONO (aquella empresa que parecía que sí, luego que no, luego volvió a parecer que sí y al final se quedó de segundona) acaba de presentar a sus sindicatos un ERE que afectará a más del 30% de su actual plantilla. Según ONO “La bajada de la actividad, la caída del consumo y la existencia de cierto nivel de penetración, junto la crisis económica son las principales causas de expedientes” lo cual tiene bastante sentido aunque dice mucho de la plana directiva de la compañía.
Hoy también un gran amigo mío me ha comentado que ha tenido que despedir al 80% de la plantilla de su empresa para poder hacer frente a la crisis y afrontar los cambios necesarios para hacerse competitivo y estar en la cresta de la ola con la nueva situación.
Yo estoy intentado ayudarle a recolocar a parte de la plantilla en otros proyectos ya que hay gente con hijos o con hipotecas que de un día para otro se han visto sin trabajo y en el peor marco posible - que, por cierto, si alguien necesita periodistas capacitados y con experiencia para teletrabajar desde Argentina, os agradecería os pusierais en contacto conmigo- . Y una cosa es tener que bajar costes y otra muy diferente ser un empresario sin escrúpulos, a la gente hay que garantizarle un futuro o, al menos ayudarla.
Estos están siendo los primeros en caer, vendrán más, pero lo que me estoy viendo es que todo este tema de la crisis acabará generando un marketplace donde los costes serán mucho más bajos de lo que estábamos acostumbrados. Lo que espero es que la incertidumbre de los mercados se vaya desvaneciendo y la cosa se vaya recolocando porque si no, andamos “apañaos”.
Hoy he llegado a través de La Tejedora (el blog de Ícaro Moyano) a una entrada de Rafe Needleman, editor de Webware especializado en startups, en la que se hablaba de las cinco ventajas que una etapa de recesión brinda a los CEOs de empresas tecnológicas. El caso es que esto me ha dado por pensar que, aunque mi punto de vista siempre ha sido muy optimista respecto a la crisis, se ven dos posiciones muy enfrentadas cuando de la misma se trata.
Tenemos por un lado la postura que ya he defendido yo en más de una ocasión y luego posturas como la del bussines angel español Carlos Blanco entre otros. El tema es el de toda la vida: los hay optimistas y los hay no tan optimistas pero a donde yo quería llegar y lo que me ha hecho ponerme a escribir este post no es eso, sino el que las posiciones que se suponen encontradas, no lo son tanto y en definitiva acaban diciendo lo mismo.
Donde unos ven la oportunidad de que se reduzca la competencia, otros ven la posibilidad de fenecer. Donde unos ven la posibilidad de que se abaratarán costes, otros ven la posibilidad de los despidos (¿no son los despidos una forma de reducir costes?). Realmente, una u otra opción son igual de válidas el tema está en como te quieras tomar a situación.
Una de las mejores recomendaciones las he leído, por ejemplo, de parte de Carlos Blanco quien dice en su blog “Haz deporte o busca elementos de compensación para superar la tensión”. Tensión… ¡ Qué palabra tan fea! Y no es que no haya tensión en el plano laboral y mucha más si cabe en el papel del gestor de la empresa (excepto que seas Burger King, que sigue ganando más y más – nota: ¿es buen momento para montar una franquicia de este tipo de negocios? pero de esto ya hablaré en otro momento). Pero realmente he estado pensando en otro momentos anteriores a la crisis y la tensión (al menos la mía) siempre ha sido igual. Siempre vas a tener tensión por ganar clientes si tienes pocos o por cómo satisfacerlos si tienes demasiados.
El resultado es que los medios de comunicación no se están portando bien. La palabra crisis sale cada 3 minutos incluso en la sección de deportes. Esta postura agorera de que se acaba el mundo solo genera más de esa “tensión”, lo cual no hace más que alargar la situación haciendo que esa “tensión” se prolongue más tiempo.
Realmente la crisis nos afecta a todos. Yo pensaba hace unos meses que al sector de publicidad, marketing y relaciones públicas no nos iba a afectar puesto que se deberían de meter más activos en esta causa para que las ventas siguieran igual pero no ha sido así. Entonces, y viendo que la crisis nos va a hacer a muchos “desacelerarnos”, que diría el gobierno, o incluso cerrar en el peor de los casos y ganar mercado a posteriori gracias a todos aquellos que han tenido que cerrar por desgracia, lo mejor que podemos hacer los gestores y trabajadores de pequeñas y medianas empresas es centrarnos más que nunca en nuestra actividad y en darnos lo máximo posible a conocer con el mínimo coste ( y si es coste cero, mejor). Esto se consigue trabajando mucho las RRPP y el networking, consiguiendo partners estratégicos, aliados comerciales, clientes potenciales y, en definitiva, todo lo que podamos acaparar hacia nosotros y que, directa o indirectamente, nos genere incoming.
Pero, ante todo, nunca penséis que estáis jodidos porque cuando empiezas apensarlo, es que seguramente lo estás desde hace tiempo y el pesimismo no es la solución sino la bara de medir que debes utilizar al hacer números nada más. Y esperemos que al final, la crisis mundial y el fin del mundo que se anuncia en los medios no hayan sido para tanto :)
Hoy Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña ha escrito un post muy revelador sobre la industria discográfica y como su modelo de negocio se plantea antiguo y su estrategia de marketing es totalmente contraria a la realidad del momento actual. Lo cierto es que lo que plantea Alejandro es que el modelo de negocio de la industria discográfica ha acabado por perder la esencia de “las cuatro pés” (Product, Placement, Promotion and Price), esenciales para el buen desarrollo de cualquier actividad.
Y es que, no es de otra forma que el soporte en el que se basan (el CD) es un soporte predestinado al olvido (¿Cuando fue la última vez que utilizaste un CD para oir música?) y si ya el soporte, por muchos extras que le añadas en forma de bonus tracks, directos y demás parafernalia, es poco atractivo para el consumidor, mal vamos.
El placement tampoco es que haya evolucionado con la sociedad ya que utilizan los medios de distribución de hace 10 años y no es que se antepongan a los nuevos medios de distribución, sino que intentan acabar con ellos en una serie de maniobras totalmente carentes de sentido. Como bien comenta Alejandro “intentar meter en la cárcel a los que debes hacer tus clientes no parece el camino más inteligente” pero sin embargo parece que eso, y el pedir al estado por medio de un impuesto revolucionario disfrazado de canon que pague la incompetencia de una serie de directivos adormilados (y acomodados, que es peor) en el pasado, se han convertido en la rutina de todas las discográficas a nivel mundial.
El precio no ha cambiado en 10 años comenta Kiko Fuentes, ex-country manager de Warner Music, y actualmente Director de Contenido de Yes.fm, pero es que, y seguramente debido al no haber escalado en el soporte, aunque el precio no se haya movido reduciendo año tras años los beneficios unitarios, el problema es que ahora el consumidor demanda otro precio: el “todo gratis”. Es ahí donde Alejandro ha propuesto un modelo Freemium, pero yo creo que el modelo va mucho más allá.
Es cierto que los costes de crear, distribuir, royalties, etc son demasiado elevados pero si quitamos todo soporte físico de ese proceso, como han hecho unas cuantas otras industrias, el coste se reduce increíblemente. Y, aunque carezco de gran parte de los datos, tengo una idea rondándome la cabeza varios años y es que si se reduce el coste al máximo quitándose de encima todos aquellos soportes físicos que ya ni son necesarios ni el consumidor quiere, la distribución de esa música a los hogares se podría cambiar de lugar en el modelo de negocio al de la promoción (donde las perdidas al ser parte de la promoción no serían tal concepto). ¿Promoción de qué? Se preguntarán algunos. Es simple promoción de toda la maquinaria de conciertos por los que el consumidor si que está dispuesto a pagar y en buenas cantidades.
Y esa es mi particular forma de verlo. Si las discográficas dejasen de gastarse los fortunones que se dejan en abogados y se platearan buscar la forma de sacarle partido al entramado P2P creando un modelo de negocio del siglo XXI totalmente user-friendly es donde dejarían de tener esas “perdidas millonarias” (y lo pongo entre comillas porque no son perdidas como tal, sino dejar de ganar, que no es lo mismo).
Imágenes vía: RobBegbie y airgap
Primero copypasteo el recorte:
“Es una dinámica habitual en muchas empresas y está especialmente extendido en el mundo de la publicidad, pero hay quien considera que el brainstorming no es más que “una tontería”. Es lo que sostiene la doctora Amantha Imber en un artículo publicado en el último número de Contagious. Para justificar esta afirmación, Imber da cuenta de los resultados de distintos estudios que parecen demostrar que las ideas surgidas del pensamiento individual son mejores que aquéllas que nacen de las sesiones de grupo.
Además, cuestiona la validez de las reglas del brainstorming y asegura que es la herramienta perfecta para encubrir la presencia de espabilados que se limitan a aprovecharse del trabajo de los demás. Finalmente, Imber acaba ofreciendo una serie de consejos para ayudarnos a volar solos”.
Ahora intentaré opinar al respecto:
Hombre, no es que yo sea la persona más colectivista del mundo así que esto mi pilla entre dos aguas. A mi siempre me han parecido muy útiles las prácticas de creatividad en grupo como el Brainstorming y además siempre he sacado buen provecho de ellas en múltiples proyectos. Pero también he sido, y entiendo que me tachéis de poco consistente en el argumento, un claro defensor de que la masa es estúpida.
Antes de que salteis en los comentarios, voy a defender el último argumento. La masa se traga lo que le echen, idolatraron a Chikilucuatre cuando la tele se lo vendió, llevan años dando mayoría de Share a programas de la talla de Gran Hermano u Operación Triunfo, votaron a X politico porque a su abuelo lo mataron en la guerra hace más de medio siglo los del otro bando, etc.
Entonces se ateponen dos miradas, una amplia y otra más centrada, que se tornan totalmente opuestas. Nunca lo había pensado así, pero es cierto que el brainstorming es una actividad colectiva y que, por tanto, sus resultados provienen de esa masa estúpida que ve GH y vota de estómago. Es entonces cuando me pregunto si realmente es preferible el uso de ese tipo de tácticas a un razonamiento más individualista que, una vez razonado, argumentado y perfilado, se exponga al colectivo para así decidir qué es lo más conveniente.
Suelto esto a modo de reflexión y esperando una participación por vuestra parte para llegar a una conclusión (lo cual vuelve a ser pnsamiento colectivo, fijese usted en la ironía)
Vía: I have an idea y la imagen: Jacob Botter