Hoy me ha llamado un amigo que quiere emprender un proyecto audiovisual on y off line bastante ambicioso y quería pedirme consejo y ayuda para llevarlo a cabo. Por supuesto, le he apadrinado gustoso pero el caso es que durante la conversación salio un tema que me ha parecido interesante para compartir con vosotros. Se trata de conseguir un equipo adecuado cuando estás empezando.

Mi amigo y yo somos personas muy apasionadas y cuando empezamos algo ponemos toda la carne en el asador. El problema viene, por partida doble, a la hora de completar un equipo para llevar a cabo tu proyecto. Por una parte, está el tema de encontrar un equipo de personas que sea igual de “echá pa’alante” que tú, lo cual no es fácil y además lleva mucho tiempo porque en los proyectos que están empezando la rotación suele ser bastante elevada si no tienes un buen nombre. El segundo problema que te encuentras en proyectos innovadores es el del conocimiento, y es que encontrar gente que sepa lo que se necesita para llevar adelante el proyecto resulta muy dificil y lleva bastante tiempo. De hecho, y por mi propia experiencia, durante este proceso muchas veces te toca aguantar con lo que tienes mientras continúas tu búsqueda del equipo ideal.

Por eso me parece muy recomendable utilizar dos ramas al 50%: la de las personas con experiencia en el mercado que den un punto de vista más conservador y que sirvan en parte para “encarrilar” el proyecto y la de los becarios que será de donde puedas sacar una buena fuente de creatividad e innovación después de un tiempo de coger becarios y que no sean el perfil adecuado. Porque, seamos claros, gente que sepa de algo que no se estudia en la universidad (como la web 2.0, el marketing online o, en el caso de mi amigo, la innovación multiplataforma en el terreno audiovisual) hay muy poca y cuesta mucho ficharla. Asi que con los becarios consigues “materia prima” barata y te sirve para buscar talentos sin arriesgar demasiado.

Con esto no quiero, para nada, despreciar a los becarios sino más bien todo lo contrario. Y es que un error en el que caen muchas empresas, ya sean pequeñas o grandes, de nueva creación o centenarias, es la subestimación de sus becarios como factor de crecimiento y modernización o innovación. Aunque también está claro que hace falta una parte ‘senior’ en el equipo en la que poder apoyarse para monetizar correctamente en proyecto. No sé como lo véis vosotros o si os ha sido útil pero quería prestaros esta reflexión para serviros, en lo porquito que puedo, de ayuda a todos los que me leéis.

Foto creativecommons vía sicoactiva

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