Ayer quedé a tomar algo con @dgpastor por el centro, que es lo que más se parece al networking en mi vida ahora mismo. Hablando de unas cosas y otras, me empezó a dar nombres de gente nueva en la escena (o no tan nueva) y de herramientas y startups interesantes que se están presentando últimamente. Es en ese momento en el que me dí cuenta que había caído en la trampa. En el último año, me había centrado tanto en mí, mi empresa y mis clientes que había dejado de lado el networking.
Ese es uno de los grandes peligros que sufre un emprendedor: Quedarse solo. El emprendedor debe ser social por naturaleza, por muchas razones:
- No eres tan bueno, deja que te pregunten y te critiquen: Una de las mejores cosas que tiene el networking es que, cuando estás contando tu proyecto, la gente tiene dudas (que seguramente serán fallos tuyos de comunicación o de concepto) que luego podrás extrapolar al usuario final. Tú y tu equipo conocéis muy bien lo que vendéis, y tu gente cercana también, gente ajena al proyecto puede ser de gran ayuda.
- No eres un bicho raro y más gente está pasando por lo mismo que tú: Si ya es difícil ser emprendedor, cuando caes en el aislamiento se hace peor aún. La motivación en época de vacas flacas necesita muchas veces ese sentimiento de tribu, esa pertenencia a algo más grande que tú y tu proyecto. Es fácil, cuando las cosas vienen mal dadas y todo el mundo a tu alrededor hace cosas diferentes (como suele ser), caer en la auto-complacencia y la negatividad. La gente en tu situación, los demás emprendedores, pasan situaciones parecidas a las tuyas, y eso ayuda a mantener arriba la motivación para seguir.
- La inspiración no es para siempre: Cuando llevas algunos proyectos a tus espaldas, puedes caer en la repetición, en hacer evoluciones de teorías utilizadas en otros proyectos que no son del todo extrapolables. Un ambiente en el que ves nuevos proyectos habitualmente te ayuda a entender mejor las tendencias del mercado y qué se está haciendo.
- Si no estás, no existes: En un año sin networking muchas caras nuevas han aparecido y ni yo les conozco ni ellos a mí. Es muy difícil empezar de nuevo, o seguir creciendo si estás fuera de la escena. A veces cuesta (muchos nombres, muchos proyectos, mucho tiempo…), pero es parte indispensable conocer qué se cuece y quién está para poder seguir aprendiendo y seguir teniendo un nombre.
- Ayuda a otros, antes lo hicieron por ti: No sólo el mentorship sirve para ayudar a otros, a veces entre iguales surgen las mejores críticas y dudas y, al igual que son buenas para ti, tú tienes que formar parte de ese ecosistema y ayudar a los otros a progresar. Eso no sólo es bueno para ellos, también lo es para ti, aumentando tu amplitud de miras.
Actualización: Quiero añadir esta serie de tweets/reflexiones de @alexvega a colación del post que me parecen muy acertadas:
Y en los emprendedores de internet… suele haber, digamos, una parte de gente muy introvertida en desarrollo/creación que aprovecha fatal las conexiones, que no sabe explicar sus ideas, o que no acaba de comprender clientes, etc. No es que haya que hacer amigos en todas partes. Pero sí hay que, al menos, presentarse. Siempre. No van a llegar: ni los clientes, ni los followers ni ná de ná por tu cara bonita.
Hoy he llegado a través de La Tejedora (el blog de Ícaro Moyano) a una entrada de Rafe Needleman, editor de Webware especializado en startups, en la que se hablaba de